25/5/13

Recordando una batalla al despertar.


A veces, todos nos levantamos una mañana con esa sensación extraña… Una sonrisa a medio camino, unos ojos a punto de llorar o aquel abrazo que no llegó nunca, vienen entonces  a nuestra cabeza, recordándonos ese día lo que pudo y no pudo ser.

Antes el camino era mi medio para llegar a lo más alto, en estos momentos sólo es la cuesta que necesito superar para descansar, sentarme y observar. No quiero ruidos que me perturben ni caricias que me espanten pero si guardar la espera de ese abrazo que nunca llegará.