31/8/10

Inventos humanos

Hoy me he levantado hambrienta, por lo que para desayunar, he ingerido tres saludos, dos besos, cuatro despedidas y un guiño callejero.

Al final, resulta que me ha sentado mal todo lo anterior, porque no solo se me ha revuelto el estómago, si no la cabeza, que es peor. El motivo no ha sido otro, que el de querer buscar la causa de esos gestos que hacemos cada día, aprendidos desde que empezamos a hacer uso de razón y qué, sin lugar a dudas, serán empleados hasta en nuestros funerales.

Según he estado leyendo, parece que nuestro lado connatural, la parte innata debe asociarse con este tipo de conceptos; la paz, la guerra, la educación... Con una finalidad de supervivencia y adaptación a la convivencia, ¿no? Entonces, no son más que inventos humanos, un mal necesario o eso creo yo, realmente en pocas ocasiones hacemos lo que debemos porque es lo correcto, sin esperar nada a cambio, lo que hacemos simplemente, lo ejecutamos sin pensarlo, repetitivamente durante toda nuestra vida, en cadena.

No somos un rebaño, así que, ¿porqué no elegir cómo hacer las cosas? Tendrán más sentido... Serán más especiales y harán sentir al otro como un individuo capaz de dominar de su vida, no al igual que una pequeña identidad más en este mundo de masas que cumple una función... Tampoco somos hormigas, somos humanos, aprendamos cada uno por nosotros mismos, veamos y juzguemos, respecto a eso; actuemos desde abajo, personalmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario